Viernes, 27 de mayo de 2011

Leo, sin estupor, la edad y la realidad estropean algunos sentimientos, la siguiente noticia: . Leo, sin sorpresa, la estulticia y la sinraz?n aprueban todo, los subt?tulos: ?Un estudio oficial atribuye la ola de pederastia al cambio social que confundi? al clero. Los obispos admiten que su lenta reacci?n agrav? el problema?. La noticia se public? hace seis d?as. Es la respuesta, muy tard?a, a los casos de pederastia denunciados dentro del seno de su Iglesia y las del resto del mundo. El problema no radica en la tardanza. El problema radica en la contumacia de ?se y otros credos ante sucesos tan siniestros e indefendibles como la pederastia.

Son dos historias. La primera versa sobre el anquilosamiento. La segunda sobre la mentira. Una se nutre de otra.

Algunos estudios de la Biblia sostienen que Dios fue cambiando y modificando algunas ideas y actitudes mientras creaba al ser humano y al mundo. Si los due?os de las principales Iglesias, jud?os, cat?licos o musulmanes estuviesen de acuerdo con esa hip?tesis actuar?an, supongo, de otra forma. Un ejemplo: permitir?an que los padres se casasen. Otro ejemplo: Los representantes del Vaticano no viajar?an hasta ?frica, cuya poblaci?n es v?ctima del sida ?de la ira de Dios, de acuerdo con la Iglesia? para perorar contra el cond?n. Uno m?s: escuchar?an las voces de los religiosos que bien profesan y bien entienden los mensajes de Dios: Alejandro Solalinde y Pere Casald?liga son, entre otros, admirables religiosos: bien entienden y cumplen lo que profesan.

El problema es que los representantes de las iglesias no han le?do acerca de las mutaciones que sufri? Dios mientras escrutaba su propia labor.?????? Si escuchasen disminuir?a el anquilosamiento y la primera historia ser?a menos cruenta. Habr?a menos sacerdotes pederastas, disminuir?a el contagio del sida en la poblaci?n africana y los feligreses cat?licos, migrantes ?Solalinde?, o ind?genas brasile?os ?Casald?liga? tendr?an la opci?n de cuestionar los designios de Dios antes de abandonar su Iglesia.

La segunda historia es m?s r?spida porque versa sobre la mentira, patra?a a?eja, gen?tica y constitucional de todas las religiones e imprescindible para ejercer el oficio. Culpar a la ?revoluci?n sexual? de los abusos de los religiosos es bajo, absurdo y barato. Dice la noticia: ?Un estudio oficial encargado por la Conferencia Episcopal estadunidense acusa a la llamada revoluci?n sexual de los a?os sesenta y setenta, y su efecto entre unos curas poco preparados para ella, de la lacra de abusos y violaciones a ni?os en parroquias y colegios cat?licos estadunidenses?.

Si fuese cierta la afirmaci?n anterior habr?a que aceptar: A) que la revoluci?n sexual sigui? contagiando a los curas estadunidenses, ya que d?cadas despu?s los abusadores segu?an ejerciendo sus oficios, tanto el religioso como el de violar; B) que en M?xico, Marcial Maciel, y en Europa, incontables innombrables, fueron tambi?n v?ctimas de la revoluci?n sexual; C) que los curas pederastas no eran ni son sic?patas, sino v?ctimas del deseo carnal; D) que la vieja hip?tesis que sostiene que el clero en Estados Unidos fue infiltrado por homosexuales o pederastas probablemente sea cierta; E) que los encargados de las di?cesis nada sab?an de lo que acontec?a en sus recintos, y por eso, no s?lo no castigaban a los depredadores de menores sino que los enviaban a otros centros para continuar sus labores; F) que la poca preparaci?n de los curas los induc?a a violar, no por ser una pr?ctica com?n en el seno de la Iglesia, sino porque buscaban, por medio de la violaci?n, combatir su impreparaci?n, y G) que el dinero gastado en el informe actual (1 mill?n 800 mil d?lares) y los 2 mil 100 millones de d?lares despilfarrados entre 2004 y 2008 en acuerdos extrajudiciales, servicios siqui?tricos para v?ctimas y gastos de litigaci?n dan cuenta del poder econ?mico de la Iglesia y del mal uso de los donativos. Despu?s de tantos destrozos es inentendible que la Iglesia estadunidense y todas las dem?s sigan mintiendo.

Ni estupor, ni sorpresa. La Iglesia estadunidense y el resto de las iglesias han concluido: los curas pederastas fueron m?rtires de la revoluci?n sexual. Ni deseo de progresar ni autocr?tica: la Iglesia continuar? anquilosada y la mentira seguir? prevaleciendo. Si la revoluci?n sexual es la responsable, y los encargados de diseminar la palabra de Dios siguen siendo v?ctimas de su propio sexo, el corolario es evidente: resulta imposible revolucionar el seno de la Iglesia


Publicado por maollanes @ 1:31
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Lunes, 16 de mayo de 2011

Historia de un hombre ateo

Un ateo estaba paseando por un bosque, admirando todo lo que aquel ?accidente de la evoluci?n? hab?a creado.

-?Pero que ?rboles majestuosos! ?Qu? poderosos r?os! ?Qu? bellos animales! ?l iba diciendo.

A medida que caminaba a lo largo del r?o, escuchaba un ruido en los arbustos tras de s?.

El se gir? para mirar. Fue entonces cuando vio un corpulento oso pardo caminando en su direcci?n.

OsoAterrado, ech? a correr lo m?s r?pido que pudo. Mir? por encima del hombro y repar? en que el oso estaba demasiado cerca.

?Aument? la velocidad! Era tanto su miedo, que las l?grimas le vinieron a los ojos.

Fue entonces cuando tropez? y cay? desamparado.

Rod? por el suelo e intent? levantarse. ?S?lo que el oso estaba ya sobre ?l, procurando sujetarlo con su fuerte pata izquierda y -con la otra pata- intentando agredirlo ferozmente.

En ese preciso momento, el ateo clam?: ?Oh Dios mio !

Entonces el tiempo par?. El oso qued? sin reacci?n. El bosque se sumergi? en silencio. Hasta el r?o par? de correr.

A medida que una luz clara brillaba, una voz venia del cielo diciendo: ?T? negaste mi existencia durante todos estos a?os, ense?aste a otros que Yo no exist?a, y redujiste la creaci?n a ?un accidente c?smico?. ?Esperas que yo te ayude a salir de ese apuro? ?Debo yo esperar que tengas fe en mi?

El ateo mir? directamente la luz y dijo: Ser?a, de hecho, hip?crita de mi parte pedir que, de pronto, me pases a tratar como un cristiano. Mas, tal vez? puedas volver cristiano al oso?

?Muy bien! dijo la voz.

La luz despareci?. El r?o volvi? a correr. y los sonidos del bosque volvieron.

Y, entonces, el oso recogi? las patas, hizo una pausa, baj? la cabeza y habl?:
Se?or, bendice este alimento que ahora voy a comer.


Publicado por maollanes @ 0:55
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