Lunes, 09 de noviembre de 2009
1 de marzo de 1942.-Los Reyes Fernando e Isabel, por la gracia de Dios, Reyes de Castilla,León, Aragón y otros dominios de la Corona- al príncipe Juan, losDuques, Marqueses, Condes, órdenes religiosas y sus Maestres, señoresde los Castillos, Caballeros y a todos los judíos hombres y mujeres decualquier edad y a quienquiera esta carta le concierna, salud y graciapara él.

Bienes sabido que en nuestros dominios, existen algunos malos cristianosque han judaizado y han cometido apostasía contra la santa fe Católica,siendo causa la mayoría por las relaciones entre judíos y cristianos.Por lo tanto, en el año de 1480, ordenamos que los judíos fueranseparados de las ciudades y provincias de nuestros dominios y que lesfueran adjudicados sectores separados, esperando que con estaseparación la situación existente sería remediada, y nosotros ordenamosque se estableciera la Inquisición en estos dominios; y en el términode 12 años ha funcionado y la Inquisición ha encontrado muchas personasculpables además, estamos informados por la Inquisición y otros el grandaño que persiste a los cristianos al relacionarse con los judíos, y asu vez estos judíos tratan de todas maneras a subvertir la Santa FeCatólica y están tratando de obstaculizar cristianos creyentes deacercarse a sus creencias.

EstosJudíos han instruido a esos cristianos en las ceremonias y creencias desus leyes, circuncidando a sus hijos y dándoles libros para sus rezos,y declarando a ellos los días de ayuno, y reuniéndoles para enseñarleslas historias de sus leyes, informándoles cuándo son las festividadesde Pascua y cómo seguirla, dándoles el pan sin levadura y las carnespreparadas ceremonialmente, y dando instrucción de las cosas que debenabstenerse con relación a alimentos y otras cosas requiriendo elseguimiento de las leyes de Moisés, haciéndoles saber a plenoconocimiento que no existe otra ley o verdad fuera de esta. Y así lohace claro basados en sus confesiones de estos judíos lo mismo a loscuales han pervertido que ha sido resultado en un gran daño ydetrimento a la santa fe Católica, y como nosotros conocíamos elverdadero remedio de estos daños y las dificultades yacían en elinterferir de toda comunicación entre los mencionados Judíos y losCristianos y enviándolos fuera de todos nuestros dominios, nosotros noscontentamos en ordenar si ya dichos Judíos de todas las ciudades yvillas y lugares de Andalucía donde aparentemente ellos habíanefectuado el mayor daño, y creyendo que esto sería suficiente de modoque en esos y otras ciudades y villas y lugares en nuestros reinos ynuestras posesiones sería efectivo y cesarían a cometer lo mencionado.Y porque hemos sido informados que nada de esto, ni es el caso ni lasjusticias hechas para algunos de los mencionados judíos encontrándolosmuy culpables por los susodichos crímenes y transgresiones contra lasanta fe Católica han sido un remedio completo obviar y corregir estosdelitos y ofensas. Y a la fe Cristiana y religión cada día parece quelos Judíos incrementan en continuar su maldad y daño objetivo a donderesidan y conversen; y porque no existe lugar donde ofender de más anuestra santa creencia, como a los cuales Dios ha protegido hasta eldía de hoy y a aquellos que han sido influenciados, deber de la SantaMadre Iglesia reparar y reducir esta situación al estado anterior,debido a lo frágil del ser humano, pudiese ocurrir que podemos sucumbira la diabólica tentación que continuamente combate contra nosotros, demodo que, si siendo la causa principal los llamados judíos si no sonconvertidos deberán ser expulsados del Reino.

Debidoa que cuando un crimen detestable y poderoso es cometido por algunosmiembros de algún grupo es razonable que el grupo debe ser absuelto oaniquilado y los menores por los mayores serán castigados uno por elotro y aquellos que permiten a los buenos y honestos en las ciudades yen las villas y por su contacto puedan perjudicar a otros deberán serexpulsados del grupo de gentes y a pesar de menores razones seránperjudiciales a la República y los más por la mayoría de sus crímenessería peligroso y contagioso de modo que el Consejo de hombreseminentes y caballeros de nuestro reinado y de otras personas deconciencia y conocimiento de nuestro supremo concejo y después demuchísima deliberación se acordó en dictar que todos los Judíos yJudías deben abandonar nuestros reinados y que no sea permitido nuncaregresar.

Nosotrosordenamos además en este edicto que los Judíos y Judías cualquiera edadque residan en nuestros dominios o territorios que partan con sus hijose hijas, sirvientes y familiares pequeños o grandes de todas las edadesal fin de Julio de este año y que no se atrevan a regresar a nuestrastierras y que no tomen un paso adelante a traspasar de la manera que sialgún Judío que no acepte este edicto si acaso es encontrado en estosdominios o regresa será culpado a muerte y confiscación de sus bienes.

Yhemos ordenado que ninguna persona en nuestro reinado sin importar suestado social incluyendo nobles que escondan o guarden o defiendan a unJudío o Judía ya sea públicamente o secretamente desde fines de Julio ymeses subsiguientes en sus hogares o en otro sitio en nuestra regióncon riesgos de perder como castigo todos sus feudos y fortificaciones,privilegios y bienes hereditarios.

Hágaseque los Judíos puedan deshacerse de sus hogares y todas suspertenencias en el plazo estipulado por lo tanto nosotros proveemosnuestro compromiso de la protección y la seguridad de modo que al finaldel mes de Julio ellos puedan vender e intercambiar sus propiedades ymuebles y cualquier otro artículo y disponer de ellos libremente a sucriterio que durante este plazo nadie debe hacerles ningún daño,herirlos o injusticias a estas personas o a sus bienes lo cual seríainjustificado y el que transgrediese esto incurrirá en el castigo losque violen nuestra seguridad Real.

Damosy otorgamos permiso a los anteriormente referidos Judíos y Judías allevar consigo fuera de nuestras regiones sus bienes y pertenencias pormar o por tierra exceptuando oro y plata, o moneda acuñada u otroartículo prohibido por las leyes del reinado.

Demodo que ordenamos a todos los concejales, magistrados, caballeros,guardias, oficiales, buenos hombres de la ciudad de Burgos y otrasciudades y villas de nuestro reino y dominios, y a todos nuestrosvasallos y personas, que respeten y obedezcan con esta carta y con todolo que contiene en ella, y que den la clase de asistencia y ayudanecesaria para su ejecución, sujeta a castigo por nuestra graciasoberana y por la confiscación de todos los bienes y propiedades paranuestra casa real y que esta sea notificada a todos y que ningunopretenda ignorarla, ordenamos que este edicto sea proclamado en todaslas plazas y los sitios de reunión de todas las ciudades y en lasciudades principales y villas de las diócesis, y sea hecho por elheraldo en presencia del escribano público, y que ninguno o nadie hagalo contrario de lo que ha sido definido, sujeto al castigo de nuestragracia soberana y la anulación de sus cargos y confiscación de susbienes al que haga lo contrario.

Yordenamos que se evidencie y pruebe a la corte con un testimoniofirmado especificando la manera en que el edicto fue llevado a cabo.

Dado en esta ciudad de Granada el Treinta y uno día de marzo del año de nuestro señor Jesucristo de 1492.

FirmadoYo, el Rey, Yo la Reina, y Juan de Coloma, secretario del Rey y laReina quien lo ha escrito por orden de sus Majestades.
Publicado por maollanes @ 1:24
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