Viernes, 30 de octubre de 2009
“Siempre he pensado que uno de los mayores atractivos biográficos de Jesús es que nunca tuvo ni creó una familia típica, de las que tanto gustan a Rouco. Su madre quedó preñada sin haber mantenido contacto carna con el marido. Éste, un carpintero de nombre José, sopesó divorciarse, pero un ángel lo convenció de que el embarazo era obra del Espíritu Santo. Ya mayor, Jesús se dedicó a vagar por Palestina, criticando la hipocresía de la institución religiosa, junto a doce hombres y “algunas mujeres que habían sido curadas de enfermedades y espíritus malignos”. En cierta ocasión mientras predicaba ante una multitud, alguien le dijo: “Tu madre y tus hermanos están afuera, quieren hablar contigo”. Él contestó: “¿Quién es mi madre y quiénes mis hermanos?”, y señalando a sus discípulos, dijo: “He aquí a mi madre y mis hermanos”. Supongo que Rouco prefiere una familia más convencional. En concreto, la que el antropólogo del siglo XIX Lewis H. Morgan catalogó como de tipo esquimal en su célebre estudio sobre lazos de parentesco”
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Publicado por maollanes @ 17:31
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