Martes, 21 de abril de 2009
¿En cuánto habrá contribuido este año la Iglesia Católica a propagar el mal en el mundo? Ante semejante pregunta, llamémonos a reflexionar (previo searching en Google, si la memoria falla) y consolémonos sabiendo que la cruzada conservadora que el papa Benedicto XVI ha proseguido, impertérrito, este año (desde la recuperación de la misa en latín hasta la repulsa vaticana a la propuesta francesa de despenalizar la homosexualidad en el mundo) no ha cosechado tantos adeptos entre sus fieles. De hecho, su empecinamiento a seguir negándoles la comunión a los divorciados o su no aceptación del uso del preservativo son apenas dos ejemplos de cómo muchos católicos no sienten un conflicto si viven en las antípodas de lo que Benedicto dictamina. Ante lo que cabe preguntarse: ¿hasta cuándo seguirá el papa siendo tan fiel a sí mismo?
Publicado por maollanes @ 1:36
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