Viernes, 30 de enero de 2009

En primer lugar, me parece verdaderamente lamentable el ruido que se ha montando contra esta asignatura desde que se decidió incorporarla al Sistema Educativo. Cabe destacar que desde su aprobación, han surgido movimientos tendenciosos en su contra promocionados por asociaciones tales como “El Foro de la Familia”, “Profesionales por la ética”, “Hazte oír.org”, etc. Así como desde determinados partidos políticos y también, cómo no, desde la Conferencia Episcopal Española.

¿Qué se ha estado haciendo durante todo este tiempo? Desde mi punto de vista, confundir a la sociedad española presentando la asignatura como “un agente adoctrinador”, “un ataque contra la familia”, “un catecismo tercermundista”… Además, desde un principio e intencionadamente se ha querido enfrentar la asignatura de Religión con la de Educación para la Ciudadanía cuando no tienen nada que ver. Y hemos llegado a tal extremo que determinadas asociaciones―algunas ya las he citado anteriormente―han fomentado de manera intensiva la Objeción de Conciencia de la asignatura, asesorando a las familias y poniendo a su disposición los medios indispensables para que lleven a cabo dicha objeción( si ha sido necesario llegar a los tribunales hasta les han proporcionado abogados). Tal es así que se ha creado un Observatorio Nacional de la Objeción de Conciencia (sic) y recientemente se ha celebrado un Congreso Nacional de la Objeción de Conciencia (sic). Increíble, pero cierto.

Esto da mucho que pensar y no sé dónde vamos a acabar. Considero que si el esfuerzo, el tiempo y dinero que se ha estado invirtiendo en demonizar la asignatura de EpC se dedicase a intentar mejorar la educación de nuestros [email protected] a todos los niveles: familiar, escolar, social, etc. nos iría mucho mejor a todos, sin duda.
Porque yo me pregunto, ¿cuántos padres y madres se han leído los contenidos mínimos, los Reales Decretos sobre la asignatura? Muchos menos de los que desearía, por desgracia. Este es un tema en el que también se ha querido confundir a los padres y madres pues les han hecho creer que los libros de texto están basados todos en el currículum y por desgracia no es así. Una cosa es el currículum oficial y después tenemos los libros de texto, que los habrá mejores y peores. Para eso hay mecanismos reguladores que no han de permitir que determinados libros de texto entren en las aulas de nuestros hijos porque imagínense que en un libro de texto de Historia se hiciese apología del nazismo y diera por válido lo que les hicieron a los judíos, ¿creen que podíamos permitirlo? Pues no. Y en este caso ocurre exactamente lo mismo. Entonces las voces que claman contra el adoctrinamiento de nuestros hijos deberían tener en cuenta que desde otras asignaturas también se puede adoctrinar pero no se oye nada sobre esto. La Historia por ejemplo sería un área donde podrían adoctrinar a nuestros hijos totalmente ( y en algunos sitios se hace), ¿no creen? Pero nadie objeta ante la asignatura de Historia ni proponen que se elimine del currículum. ¡Seamos serios!
Pero hay muchos padres (y también docentes) que no saben por qué aparece de repente la asignatura de EpC y se implanta e nuestro Sistema Educativo.
Desde 1997, el Consejo de Europa la está recomendando encarecidamente y considera que debe ser "un objetivo prioritario de la política educativa, con reformas pertinentes en todos los niveles". El año 2005 fue declarado "Año europeo de la ciudadanía a través de la Educación".

Les recomiendo encarecidamente la lectura de “La Educación para la Ciudadanía en el contexto escolar europeo” elaborado por el Proyecto europeo EURYDICE.

En países como Francia, Alemania, Reino Unido etc. se está impartiendo sin ningún tipo de problema pero aquí en nuestro país se ha armado la bronca padre. Es triste. Y luego nos sorprendemos de los resultados obtenidos en el último informe PISA y cosas así…pero claro, echamos la culpa de todo al Sistema Educativo. Hemos de empezar a tomar conciencia de que en el Sistema Educativo no solo intervienen las escuelas e institutos: participamos [email protected] y somos responsables [email protected] tanto padres y madres como los medios de comunicación, los políticos, los empresarios, etc. pues todos interferimos en la educación de nuestros hijos.

Quiero decir con esto que me sorprende tanto alboroto con la mencionada asignatura pero no he visto que se haya creado un “Observatorio Nacional de Objeción de Conciencia de la telebasura”. Ningún padre le ha propuesto a un juez que objeta ante la Televisión que les ofrecen a sus hijos. Claro, el juez le diría: “apague usted la tele o cambie de canal”.

Las encuestas nos muestran un panorama bastante más desconcertante.

Simplemente tienen que ver la programación que se hace en horario infantil y que nuestros hijos están viendo y siendo educados por esta televisión. Como ejemplo una serie que ha aparecido recientemente en la que según dicen retratan la juventud de nuestra sociedad y cómo es la vida en un instituto. Para los guionistas de esta serie, nuestros jóvenes únicamente piensan en sexo y drogas, que es lo más natural del mundo y además en el primer capítulo de la misma aparece un suicidio totalmente explícito, como si fuera lo más normal del mundo. Luego, tenemos otra serie que presenta el mundillo del narcotráfico y la prostitución como algo normal. Podría estar escribiendo mil ejemplos: ¿esto no alarma a la sociedad?, ¿no alarma a los padres y madres?

Solamente hay que ver en los colegios los cromos que llevan los niños, y no me refiero a los de fútbol precisamente sino a los famosos de lucha libre que tan de moda están últimamente. ¡Hasta niños de infantil tienen esos cromos! Cromos de un programa que emiten en horario infantil que está fomentando la agresividad y la violencia. Y luego van algunos padres y aún les compran a sus hijos (menores) el juego de la videoconsola de Smack Down (lucha libre) aún a sabiendas que es para mayores de 18 años… ¿esto no escandaliza a nadie? Pues posiblemente la influencia que ejercen estos tipos de programas y juegos aparentemente inofensivos sea mayor que la de una asignatura que se imparte en horario escolar, por desgracia, ¿no creen?

Pues yo no he visto a ningún representante de alguna de las organizaciones promotoras de la objeción de EpC que se haya preocupado por esto que comento. Recientemente, en un programa de televisión apareció una mujer engañada por su ex y a los pocos días fue asesinada a manos de él mismo por rechazarle en el plató de televisión. Pues bien, a día de hoy ese programa sigue emitiéndose… ¡y en horario infantil! Y no he visto movilizaciones más que los primeros días del suceso. ¿Ya nadie se acuerda?, ¿a caso eso no atenta contra la dignidad humana, contra los Derechos Humanos…?

Eso sí, que una asignatura como Educación para la Ciudadanía ofrezca a nuestros [email protected] una educación para la convivencia es tremendamente terrible porque “atenta contra la familia, va a hacer de nuestros jóvenes expertos en sodomía y lesbianismo, etc.” ¡Qué disparate! Pues se van a tratar temas como la convivencia, la amistad, la autoestima, la violencia de género, el respeto, los Derechos Humanos, la Constitución española, la voluntad, etc. ¿Quién está en contra de que su hijo reciba este tipo de Educación? Porque no hay más. Y buscar más es querer cuestionar todo el Sistema Educativo ya que a partir de la sentencia de Andalucía se crea un peligroso precedente porque podemos empezar a reclamar por ejemplo que nuestros [email protected] no estudien Ciencias Naturales ya que se les está enseñando la Teoría de la Evolución de Charles Darwin y “como mi religión es creacionista mi hijo no recibirá ese tipo de educación”. Estamos estancándonos en terrenos muy peligrosos. Por ello, lo que propongo a los padres, madres y centros educativos es que soliciten información de primera mano sobre la asignatura. Que lean, que se documenten sobre la misma. Necesitamos que se imparta un curso de EpC para padres en los centros educativos pues sería de la única forma que se empezaría a ver la asignatura de otra manera, como merece ser tratada. El contenido de la asignatura es fundamentalmente ético, con una parte orientada hacia la educación afectiva y otra hacia la participación política.

Nos quejamos continuamente de cómo está la sociedad: con problemas de drogas, de acoso, embarazos de adolescentes, el botellón, brotes de racismo, violencia, etc. y dirigimos nuestras miradas hacia la escuela cuando esto ocurre. Está claro que la asignatura de Educación para la Ciudadanía no nos va a resolver todos y cada uno de estos problemas, ojalá así fuera, pero sí que nos puede ayudar a ofrecer unos valores éticos universales a nuestros [email protected] para que en un futuro no muy lejano sean ciudadanos éticos y responsables. Pero la escuela sola no puede alcanzar este objetivo, necesita de toda la sociedad para poder atajar esos problemas. Tenemos que empezar a asumir cada uno de nosotros nuestras responsabilidades educativas. Es una tarea compartida.

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Publicado por maollanes @ 1:34
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Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 02 de febrero de 2010 | 18:02
Saludos, estoy realizando un curso sobre EpC y observo que su visi?n sobre la supuesta influencia de los grupos religiosos es excesiva; me explico ellos pueden decir lo que quieran, otra cosa es el caso que le hagamos, no obstante veo que no hace menci?n a otro tipo de fen?menos religiosos que si deber?an de preocuparnos. M?s concretamente en Almer?a o en la propia Barcelona d?nde tengo amigos profesores se est? notando la influencia sobre las ni?as de alg?n im?n.