Viernes, 09 de enero de 2009
          
Washington – Enviado especial. “Fue todo muy rápido. No tuvimos tiempo de huir”, ha confirmado Francis O’Hara, una de las víctimas de sacerdotes pederastas que cayó  en las manos del Papa Ratzinger. Según la versión oficial, Benedicto XVI “les escuchó mirándoles con esos ojitos llenos de santidad y después les hizo una imposición de manos para colmarlos de amor celestial y de esperanza".
Ver/ocultar opciones avanzadas
Publicado por maollanes @ 19:57
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios